Aproximadamente un año después de que el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau instara a los residentes del país a evitar viajar a Estados Unidos, los canadienses continúan atendiendo ese llamado. Y las aerolíneas canadienses siguen redistribuyendo capacidad transfronteriza hacia mercados más prometedores, particularmente Latinoamérica y el Caribe.
Las tensiones geopolíticas están reconfigurando el panorama del transporte aéreo canadiense, con la demanda desplazándose lejos de EE.UU. hacia destinos al sur del continente.
El éxodo hacia el sur: números que hablan
Las principales aerolíneas canadienses están capitalizando la fuerte demanda en estas regiones:
- Air Canada: Retomando rutas clave y expandiendo presencia en mercados de ocio latinoamericanos
- Air Transat: Reforzando su oferta tradicional hacia Caribe y México
- WestJet: Ampliando operaciones hacia destinos de sol y playa fuera de territorio estadounidense
La estrategia parece estar funcionando: las tres aerolíneas han emitido declaraciones positivas sobre sus perspectivas en la región latinoamericana, señalando que la apuesta está dando resultados comerciales.
El factor Trudeau: un año de boicot al vecino del sur
El llamado del entonces primer ministro Justin Trudeau a evitar viajes a Estados Unidos no fue una simple declaración política: tuvo consecuencias reales y duraderas en el comportamiento de los viajeros canadienses.
Las tensiones entre ambos países, que incluyen disputas comerciales, arancelarias y políticas, crearon un clima donde muchos canadienses simplemente prefieren no cruzar la frontera. En su lugar, eligen destinos alternativos para sus vacaciones:
- México: Cancún, Puerto Vallarta, Los Cabos
- Caribe: Cuba, República Dominicana, Jamaica, Aruba
- Centroamérica: Costa Rica, Panamá
- Sudamérica: Colombia, Perú, Brasil
Paradoja estadounidense: importante pero en declive
A pesar de las tensiones geopolíticas y la caída en el número de pasajeros transfronterizos, Estados Unidos sigue siendo estratégicamente importante para las aerolíneas canadienses. Dos ejemplos claros:
Air Canada y el tráfico de sexta libertad
Air Canada continúa generando ingresos significativos mediante tráfico de sexta libertad: pasajeros que viajan entre dos países extranjeros (por ejemplo, Europa-Asia) haciendo conexión en hubs canadienses como Toronto o Vancouver, con un segmento que toca suelo estadounidense.
Este modelo de negocio permite a Air Canada:
- Capturar pasajeros que de otra forma volarían con aerolíneas estadounidenses o europeas
- Maximizar utilización de su flota de largo alcance
- Mantener frecuencias hacia ciudades estadounidenses que alimentan conexiones internacionales
Porter Airlines: crecimiento contra la corriente
Porter Airlines tomó la decisión de agregar nuevos vuelos hacia EE.UU. incluso cuando la demanda permanece por debajo de niveles históricos. Esta estrategia apuesta a:
- Capturar demanda corporativa que debe viajar independientemente del clima político
- Posicionarse para recuperación eventual cuando tensiones se reduzcan
- Diferenciar su producto premium en un mercado con menos competidores
Redistribución de capacidad: ganadores y perdedores
La redistribución de aeronaves desde rutas transfronterizas hacia Latinoamérica implica decisiones operacionales concretas:
Rutas reducidas o eliminadas hacia EE.UU.
- Frecuencias menores a ciudades secundarias estadounidenses
- Cancelación de rutas estacionales que ya no se justifican
- Downgauging (aeronaves más pequeñas) en rutas que se mantienen
Rutas expandidas hacia el sur
- Nuevas frecuencias a destinos caribeños establecidos
- Apertura de rutas a ciudades latinoamericanas previamente no servidas
- Upgauging (aeronaves más grandes) en mercados de alta demanda
El mercado de ocio: la gran oportunidad
Canadá tiene una tradición invernal de escapar del frío hacia destinos de sol y playa. Este mercado de “snowbirds” (jubilados que pasan inviernos en el sur) y turistas de temporada representa billones de dólares en gasto anual.
Históricamente, Florida, Arizona y California capturaban buena parte de este flujo. Ahora, destinos latinoamericanos se benefician:
- Costos menores: México y Caribe ofrecen mejor relación precio-calidad que Florida
- Sin tensiones políticas: Viajeros evitan incomodidad de cruzar frontera estadounidense
- Tipo de cambio favorable: Dólar canadiense rinde más en muchos países latinoamericanos
- Experiencia diferente: Cultura, gastronomía, aventura vs. turismo estandarizado de Florida
Implicancias para aeropuertos
La redistribución de tráfico afecta aeropuertos en ambos lados:
Aeropuertos canadienses
- Toronto Pearson (YYZ): Mantiene posición fuerte con diversificación hacia Latinoamérica
- Vancouver (YVR): Menos dependiente de EE.UU., foco en Asia y México
- Montreal (YUL): Expande conexiones hacia Caribe francófono
Aeropuertos estadounidenses
- Pérdida de tráfico transfronterizo: Menos canadienses aterrizando en ciudades como Miami, Las Vegas, Phoenix
- Impacto en comercios: Turistas canadienses eran fuente significativa de gasto en retail y hospitalidad
¿Tendencia temporal o permanente?
La pregunta clave es si este cambio en patrones de viaje es coyuntural o estructural:
Argumentos para reversión
- Tensiones políticas pueden reducirse con cambio de gobiernos
- Lazos económicos y familiares entre Canadá y EE.UU. son profundos
- Conveniencia geográfica: EE.UU. es simplemente más cerca
Argumentos para permanencia
- Canadienses descubrieron alternativas que quizás prefieren
- Infraestructura turística latinoamericana mejoró significativamente
- Aerolíneas ya invirtieron en rutas hacia el sur
- Sentimiento anti-estadounidense puede persistir independientemente de política
Competencia con aerolíneas latinoamericanas
La expansión de aerolíneas canadienses hacia Latinoamérica las pone en competencia directa con:
- Aeromexico: Domina conexiones México-Canadá
- Copa Airlines: Hub en Panamá conecta Canadá con toda Sudamérica
- LATAM: Rutas desde Toronto hacia Sudamérica
- Avianca: Conexiones vía Bogotá
Sin embargo, aerolíneas canadienses tienen ventaja en conocimiento del mercado doméstico y capacidad de ofrecer productos adaptados a preferencias canadienses.
Perspectivas para 2026
Para el resto de 2026, se espera:
- Continuidad de tendencia: Canadienses seguirán prefiriendo destinos no estadounidenses para ocio
- Estabilización transfronteriza: Demanda corporativa y tráfico de conexión mantendrán rutas a EE.UU.
- Expansión latinoamericana: Air Canada, WestJet y Air Transat agregarán frecuencias si resultados siguen positivos
- Posible recuperación: Si tensiones políticas se reducen, podría haber rebote hacia EE.UU.
Lo que está claro es que la geopolítica dejó de ser un factor abstracto para convertirse en variable operacional concreta que moldea decisiones de capacidad, rutas y estrategia de las aerolíneas canadienses.


